
Con el triunfo de las tribus bárbaras y la caída del Imperio Romano quedó rota la uniformidad lingüística y formal del mundo antiguo occidental. Surgieron las primeras escrituras 'nacionales' y las formas gráficas adquirieron enorme diversidad. La escritura merovingia parece reflejar, en su confusa caligrafía, la enorme confusión política de aquellos tiempos.
Carlo Magno es el primer gran personaje histórico que intentó reinstaurar las instituciones y fuerza política del imperio, con la fundación del Sacro Imperio Romano Germánico. A través de Alcuino de York quiso unificar las formas de la escritura, tomando como modelo los cánones y formas de la Antigüedad.