

Mientras Johann Gutemberg había iniciado en Alemania la trascendente evolución de la imprenta con la invención de los tipos móviles difundió rápidamente los tipos Góticos que caracterizó la escritura germana del siglo XII.
En Italia, el retorno a los valores funcionales de la mayúscula romana y la minúscula Carolingea, dieron un renovado impulso a la literatura humanística. Ludovico degli Arrigui, Poggio Bracciolini y Niccolo Niccoli, Nicolas Jenson, Franchesco Griffo y Aldo Manucio, produjeron libros donde la legibilidad fue el objetivo de su trabajo, desplazando del resto de Europa a los tipos Fractur y Textura.